Datos incompletos en 99% de las especies registradas en la Carta Nacional Pesquera

  • Desinformación en pesca, un pendiente más de la 4T

Por Alejandro Durán

redaccion@oceanroom.mx

Inicia la segunda mitad del sexenio de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador y México “sigue pescando a ciegas” por falta de información actual y completa en materia de pesca.

Todo apunta a que la pesca en el país seguirá siendo un tema sin relevancia para los gobiernos mexicanos. En la primera mitad de la presente administración federal se tomaron medidas en materia pesquera sin la información y análisis necesaria, lo que se traduce en una pesca insostenible.

La disposición de información actualizada y completa sobre el perfil de la fauna marina constituye un gran reto por atender en esta administración, pues se estima que en el 99% de las especies que conforman la Carta Nacional Pesquera, existen datos incompletos, lo que se traduce en toma de decisiones de política pública errática y en una pesca destructiva.

“Hay una enorme carencia de recopilación de información; con nuestras auditorías pesqueras, nos dimos cuenta que la información con la que se toman decisiones, que es básicamente la Carta Nacional Pesquera es vieja, obsoleta y opaca”, comentó Esteban Garcia Peña-Valenzuela, director de pesquerías de la organización civil Oceana en México.

México y la oferta marina

México es el país con el mayor litoral de Latinoamérica y el único en el planeta que tiene un mar exclusivo: El Golfo de California.

De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), el 65% de la superficie del país es oceánica, mientras que sólo 35% es terrestre, lo que evidencia que México dispone un amplio potencial marino. De las 32 entidades federativas, 17 cuentan con acceso al mar, con una longitud total de 11 mil 122 kilómetros.

Según la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), México cuenta con el mayor número de especies marinas del planeta:

  • Más de 300 especies de medusas, corales y anémonas.
  • Aproximadamente 4 mil especies de moluscos como pulpos, caracoles y almejas.
  • Más de 5 mil especies de crustáceos como camarones, cangrejos, jaibas y langostas.
  • Alrededor de 2 mil 500 especies de peces, tiburones y rayas.
  • Un total de 6 especies de tortugas marinas.

México es unos de los países con mayor biodiversidad del planeta y por lo tanto, es necesario disponer información clara y completa para identificar los retos y oportunidades.

La Carta Nacional Pesquera

Ante la amplia existencia de especies que dispone el país, en el año 2000 el gobierno de México emitió la primera edición de la Carta Nacional Pesquera (CNP), lo que constituyó un esfuerzo para identificar e ilustrar sobre las especies disponibles en México y que podrían ser sujetas a explotación para consumo humano.

La CNP, documento elaborado por el Instituto Nacional de Pesca (INAPESCA), con la participación de otras instituciones gubernamentales, académicos y sector que se dedica a la actividad pesquera, proporciona información -o al menos ese es el objetivo-, que permite conocer dónde y cuándo se puede pescar, cuánto se puede pescar sin que se altere el equilibrio ecológico y la forma más adecuada para extraer especies susceptibles de aprovechamiento.

De acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), inicialmente el documento incluyó 250 especies e identificó que el 31% de las actividades pesqueras tenían potencial para ser desarrolladas, mientras que el 50 % se situaban en un grado de explotación máximo y el 19 % restante se encontraban sobreexplotados.

Diez años más tarde, la CNP incluyó casi el doble de especies (477) mostrando que sólo el 16% de las pesquerías tenían potencial de desarrollo, mientras que 67 % se encontraban a su máxima capacidad y 17% estaban sobreexplotadas. Es decir, en 10 años a pesar de que se incorporaron más especies con potencial de desarrollo a la CNP, hay más pesquerías a su máxima capacidad y sobreexplotadas.

Base datos obsoleta e incompleta

Esteban Garcia Peña-Valenzuela, especialista de la organización civil Oceana, advierte que con todo y los esfuerzos que han emprendido las autoridades mexicanas a lo largo de los últimos años en materia de la CNP, lo cierto es que el país enfrenta una “enorme” carencia de información pesquera.

García-Peña explicó que la CNP es vieja, obsoleta y opaca, lo que constituye un grave peligro porque a partir de esa información las autoridades mexicanas toman decisiones de política pública, como la definición de vedas o permisos de pesca para determinadas especies, lo que está derivando en una actividad no sustentable y que podría provocar daños o extinción de algunas especies, con todo y que el pasado 15 de abril el gobierno federal, por medio de la INAPESCA, publicó una actualización de la Carta Nacional Acuícola.

“Es obsoleta porque la información que tiene la CNP está incompleta en el 99% de las especies y opaca porque no se sabe de donde viene la información con que se cuenta, es decir, no hay fuentes fidedignas en el 96% de las especies”, comentó.

Y por si no fuera suficiente, el activista alertó que la propia CONAPESCA, organismo encargado de la administración de pesca a nivel federal, a veces ni siquiera utiliza la información que tiene a la mano y lo único que hace es otorgar permisos sin sustento de la información sobre cuál es el estado de las poblaciones de los peces.

El representante de Oceana no escatimó en advertir que el gobierno federal, el autollamado Cuarta Transformación (4T), no ha cumplido con los retos que existen en materia pesquera, por lo que en México “se pesca a ciegas”, es decir, sin saber con claridad qué se va a extraer ni cuándo ni dónde.

Información, clave para una pesca sustentable

El Instituto de Ciencias del Mar y Limnología (ICML), de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), alertó que se está llegando al límite de la explotación del océano, por lo que debe mantenerse la viabilidad de sus bienes por medio del uso sustentable. En ese sentido, dijo que una opción es la utilización óptima de la diversidad biológica, que implica un balance entre la acuicultura y el manejo adecuado de la captura silvestre.

El instituto dijo que otro aspecto importante es el aprovechamiento de diferentes especies, para lo cual, disponer de información actualizada es muy importante.

“No todo es huachinango o robalo, hay peces que tienen alto contenido proteínico como la mojarra, lisa, sardina, bagre o biajaiba, que sí están en el mercado, pero generalmente se les considera de menor valor”, sostuvo Adolfo Gracia Gasca, investigador del instituto.

El especialista insistió en la necesidad de contar con información actualizada y profunda, lo que ayudaría a impulsar una pesca sustentable

“Eso contribuirá a que haya seguridad alimentaria, nos permitirá mantener la capacidad productiva de los océanos y tener desarrollo económico”, señaló.

Al respecto, Cristina Rivas, consultora en política pública, destacó la necesidad de que autoridades, de la mano con institutos del sector pesquero y productores, trabajen de manera coordinada para disponer de información amplia y actualizada, lo que permita impulsar una pesca sustentable y revertir la sobreexplotación que enfrentan algunas especies.

Sobre ese punto, Edgar Becerril, del Centro Interdisciplinario de Ciencias Marinas (CICIMAR), del Instituto Politécnica Nacional (IPN), alerta que precisamente los tiburones están en peligro de desaparecer debido a la sobreexplotación de sus poblaciones.

“Los tiburones son vulnerables a la extinción por diferentes razones; una de ellas es biológica, pues varias especies de escualos crecen muy lento y tardan muchísimos años en alcanzar la madurez sexual y reproducirse”, comentó.

Consulta las auditorías de información de Oceana a la Carta Nacional Pesquera en SALVA LA PESCA.