Son mujeres el 47% del sector pesquero

Por Alejandro Durán
alejandro.duran@oceanroom.mx

La aportación de la mujer en la actividad productiva a nivel mundial siempre ha sido clave y muestra de ello es que la mitad de todas las personas relacionadas con el mundo de la pesca y la acuicultura son del género femenino

Sin embargo, la brecha de género en posiciones de liderazgo sigue siendo muy pronunciada y, además, las mujeres sufren más que los hombres los efectos de la sobrepesca.

De acuerdo con un reporte de la organización sin fines de lucro WWF, las mujeres representan una alta proporción de los trabajadores en la acuicultura de subsistencia, en las empresas de transformación artesanal e industrial, el mantenimiento de equipos y la comercialización y venta al por menor de pescado fresco.

  • El 47 por ciento de los 120 millones de personas que reciben ingresos directamente de la pesca y del procesamiento del mismo son mujeres.  
  • En la acuicultura, esta cifra alcanza el 70 por ciento.

En contraparte, resulta que  existen muy pocas mujeres en posiciones de liderazgo: Mientras que las mujeres constituyen el 85 por ciento de la fuerza de trabajo en empleos como son la limpieza y destripado del pescado, el llenado de las latas o en otro proceso, es raro encontrar mujeres en puestos de alta dirección.

“Esto no es el resultado de la falta de cualificaciones, sino barreras invisibles y discriminación; especialmente en los países en desarrollo, a menudo son las tradiciones culturales, las convenciones sociales o incluso leyes como el derecho a la propiedad las que son responsables de esta situación”, afirmó la organización.

Mejores condiciones para las mujeres que trabajan en la producción de pescado y mariscos de origen sostenible

La disminución de las poblaciones de peces como resultado de décadas de pesca excesiva e indiscriminada a menudo fuerza a las comunidades de pescadores independientes a invertir en nuevos métodos de pesca o a buscar nuevos caminos para la pesca. Los caladeros están cada vez más lejos de la costa.

Por un lado, las mujeres suelen no tener el dinero para invertir en mejores barcos y equipo, ni en el tiempo para llegar a zonas de pesca más alejadas ya que deben cuidar de sus familias. Por otro lado, generalmente no son bienvenidas a bordo de los grandes barcos de pesca que son los más adecuados para el mar abierto.

De esta manera, las mujeres se ven doblemente afectadas por la pesca no sostenible y eso a pesar de que muchas veces son las responsables de alimentar a toda la familia. La pesca responsable y sostenible puede conducir a mejorar las condiciones para las mujeres y ayudar a la estabilización o incluso al crecimiento de las poblaciones de peces cerca de la costa, áreas que son de más fácil acceso para las mujeres.