Explorará Oceana arrecifes en el Golfo de México con medio millón de dólares

Por Alejandro Durán

redaccion@oceanroom.mx

Con un presupuesto de más de medio millón de dólares, la organización civil Oceana se prepara para emprender una expedición científica en arrecifes en el Golfo de México, que por su lejanía de las costas, se mantienen casi intactos de las actividades humanas.

De esta manera, para dar a conocer los detalles de la travesía (cuyo impacto será invaluable no sólo para el país sino para la humanidad en su conjunto), Renata Terrazas, directora ejecutiva de Oceana en México, explicó que durante 2 semanas 5 equipos de investigadores procedentes de Estados Unidos, la Península de Baja California, Ciudad de México y Yucatán navegarán por el Parque Nacional Arrecife Alacranes y Bajos del Norte (Golfo de México), para documentar la salud de su biodiversidad e investigar los secretos de los arrecifes.

“Nuestro objetivo es recolectar la información científica que nos permita determinar el estado actual de esta Área Marina Protegida (AMP), y con los resultados impulsar los cambios necesarios para proteger y garantizar el futuro de este importante ecosistema”, dijo en conferencia para presentar la expedición denominada Proyecto Alacranes, cuyo objetivo central será nalizar en las profundidades una de las zonas de mayor riqueza marina en el Golfo de México, y que ha sido poco explorada por la ciencia.

Oceana, la mayor organización internacional dedicada exclusivamente a la protección de los océanos, ha realizado más de 40 expediciones en el mundo, ésta es la primera en México y trabajará con tecnología de punta que ha sido poco utilizada en nuestro país.

Terrazas dijo que México es una de las 17 naciones con mayor biodiversidad, y Alacranes es el arrecife más grande del sur del Golfo de México, enclavado a 140 km al norte de la Península de Yucatán. Su estudio y conservación es trascendental, porque ahí habitan numerosas especies en peligro de extinción, y ahí se reproducen distintas especies comerciales que más tarde migran a zonas donde la pesca es un factor económico importante.

“A pesar de ser una Área Protegida, Alacranes no está exento de la contaminación, la pesca ilegal y el turismo masivo, amenazas que se deben combatir”, dijo Terrazas, “en el caso de Bajos del Norte, el riesgo es mayor porque no cuenta con una figura legal que le proteja, y se ha hecho muy poca investigación sobre su estado, e incluso sobre las especies que ahí habitan”.  

En la zona que, será recorrida por los científicos del Proyecto Alacranes, viven al menos 136 especies de peces y 34 de coral, varias especies de delfines y animales marinos comercialmente valiosos, como el caracol rosado y el mero.

Detalló que 24 personas, entre ellos 10 científicos con diferentes especialidades explorarán la zona, harán análisis de ADN ambiental y modelados de fotomosaicos, para tener mapas 3D de los arrecifes que permitan realizar un censo de las especies que ahí habitan, o que usan esta zona como parte de sus rutas migratorias.

A bordo del Caribbean Kraken, la primera parte de la expedición Proyecto Alacranes se realizará en los arrecifes Bajos del Norte, una zona poco conocida, alejada del impacto de las actividades humanas, y en la que se han hecho pocas investigaciones científicas sobre la riqueza que alberga. De ahí se regresará a Puerto Progreso para abastecerse y, 34 horas después, se embarcará hasta al Arrecife Alacranes.

“La recuperación y conservación de hábitats marinos en México se traduce en mayores beneficios económicos y sociales, especialmente para los pescadores locales. Una adecuada protección de estos arrecifes asegura que las futuras generaciones puedan disfrutar de su belleza y recursos”, dijo Miguel Rivas, director de Campañas de Hábitat en Oceana.

Explicó que los análisis de ADN ambiental ayudarán a conocer exactamente que especies se distribuyen en la zona, mientras que el uso de un sonar llamado ‘Fish Hunter PRO’ dará información sobre los cardúmenes de peces.

“Esto permitirá establecer parámetros para el seguimiento de las poblaciones de interés comercial, y crear directrices de gestión sostenible de los recursos pesqueros”, señaló.

Una expedición de la magnitud de Proyecto Alacranes tiene importantes retos, por lo que Renata Terrazas agradeció el patrocinio de Blancpain, que tiene un legado de exploración y protección de los océanos desde hace 70 años.

«Blancpain ha tenido una relación increíblemente estrecha con el océano desde inicios de la década de 1950, cuando lanzamos el Fifty Fathoms, el primer reloj de buceo moderno. Con el Blancpain Ocean Commitment, nuestro objetivo es crear conciencia sobre la importancia de los océanos para la vida humana y contribuir a su protección”, dijo Marc A. Hayek, Presidente y CEO de Blancpain.

Blancpain, entre otros proyectos, ha apoyado la sexta odisea del buzo, biólogo y fotógrafo submarino Laurent Ballesta. Denominada «Misión Cap Corse», la expedición devela el misterio de los «anillos de coral» que cubren el fondo del Mediterráneo.

El Embajador Alacrán
El actor mexicano, Luis Gerardo Méndez, embajador de la expedición, apuntó que “desde hace dos años he estado cerca de Oceana y su misión. Y lo hago porque su labor es fundamental para el futuro de la vida marina y de la humanidad. Y porque quiero que muchas generaciones de mexicanos sigan disfrutando la riqueza de los océanos en México”.

Miguel Rivas detalló que, cuando la expedición esté en Puerto Progreso para abastecerse, se enviará a medios de comunicación material en video de algunos de los hallazgos preliminares, y se compartirán en las redes sociales de Oceana, para que los interesados sigan de cerca esta emocionante expedición científica. En este sentido, pidió estar pendiente de @OceanaMexico (en Twitter y Facebook), así como de su cuenta de Instagram (@oceanamexico).

Oceana agradeció también el apoyo y aportaciones de Filántropos Sobrato y la Fundación Wyss, que han sido fundamentales para esta expedición y para el trabajo de las campañas de Oceana en México. Asimismo, hizo mención especial del  Instituto Scripps de Oceanografía de Estados Unidos, que aportó el conocimiento y tecnología que harán posible el  trabajo de esta expedición.