Pobreza y marginación, realidad del pescador mexicano

Por Alejandro Durán
redaccion@oceanroom.mx

A pesar de la riqueza en recursos naturales que dispone México, lo cierto es que esa favorable condición no garantiza, todavía, una mejor calidad de vida para quienes se dedican a su explotación, como el caso de los pescadores.

Incluso y con el extenso litoral que cuenta México (11 mil 122 kilómetros tan sólo de la parte continental), lo cierto es que el perfil sociodemográfico de la población que se dedica a la pesca presenta una condición vulnerable, en donde factores comunes son la pobreza, baja escolaridad, escasos ingresos a servicios de salud y bajos ingresos.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la actividad pesquera y acuícola consiste “en la captura y cría de peces, crustáceos, moluscos y otros organismos de aguas saladas y dulces para aprovechar algunos recursos de la naturaleza sin transformarlos”.

“Estas actividades, además de proporcionar alimento, representan una fuente de ingresos para muchas familias. La pesca se realiza en mares, lagos, ríos y lagunas, a diferencia de la acuicultura, la cual se caracteriza por la cría de especies en ambientes controlados, como estanques o piscinas, principalmente en entidades alejadas del mar”, apunta el INEGI.

Mexicanos y la pesca

De acuerdo con la organización dataMares, en México se estiman que existe una población ligeramente superior a los 10 millones de personas que se dedican a actividades pesqueras, lo que representa el 8.5 por ciento de la población total del país.

De esos pocos más de 10 millones, cerca de 100 mil personas se identifican como pescadores. Por tradición, la pesca en México ha sido una actividad económica en donde trabajan principalmente varones: Se estima que por cada 100 personas dedicadas a la pesca, 88 son hombres y 12 mujeres.

Para el año 2018, el INEGI estima la existencia de 24 mil 372 establecimientos dedicados a las actividades pesqueras y acuícolas a lo largo del territorio mexicano.

De acuerdo con un estudio de dataMares, el 40 por ciento de las localidades identificadas como pesqueras están en el litoral del Pacífico, mientras que el 32 por ciento en el Golfo de California y el 28 por ciento en el Golfo de México y el Caribe.

Perfil económico y social de los pescadores

Según el organismo, el 38.8 por ciento de la población dedicada a la pesca se encuentra en condición de pobreza y sólo 17 de cada 100 personas tienen acceso a servicios de salud.

Aunado a lo anterior, los pescadores mexicanos enfrentan un sensible rezago educativo, pues se estima que en promedio tienen 6.6 años de escolaridad, es decir, por debajo del promedio nacional de 10.1 años que implicaría un equivalente al primer año de preparatoria.

De acuerdo con el estudio «Impacto Social de la Pesca Ribereña en México», recién publicado por la organización Enviromental Defense Fund de México (EDF), los ingresos semanales de los pescadores ribereños asciende en promedio a mil 432 pesos (unos 70 dólares).