Acuarios Michín México, parques de preservación en lucha por sobrevivir

Por Alejandro Durán

redaccion@oceanroom.mx

Es claro que la emergencia sanitaria por el COVID19 ha impactado la actividad económica del país. Prácticamente todos los rubros de la economía mexicana han resentido caída en sus ventas, Pocos han logrado salir ilesos. Es evidente, el golpe de crisis económica ha sido heterogéneo a lo largo de los diferentes giros productivos.

Sin minimizar los duros embates que han resentido negocios de giros como los restaurantes, papelerías, tlapalerías y demás giros comerciales, en donde apagaron la luz y bajaron la cortina durante el periodo de confinamiento por la emergencia sanitaria, lo cierto es que hubo otros que tuvieron que seguir operando sin recibir visitantes, es decir, sin percibir ingresos. Un ejemplo de ello: Los acuarios.

En este sentido, la red de acuarios Michin (con sedes en Puebla y Guadalajara), han enfrentado una situación extrema en el último año, sobre todo cuando tuvieron que cerrar puertas al público, en línea con las disposiciones que aplicaron autoridades tanto federales como estatales para enfrentar la propagación del COVID19.

“Nosotros realmente no hemos podido cerrar operaciones a diferencia de otras empresas; digamos que cerrados, pero operando”, afirmó Rodrigo Álvarez, director de Operaciones de Acuarios Michin.

En ese sentido, el directivo explica que en cada acuario se necesita bombear 18 veces durante el día los dos millones de litros de agua que hay en los estantes, a lo cual se suma el tratamiento del líquido que es desechado y el traslado del agua de mar desde Veracruz (para el caso del acuario de Puebla) y desde Colima (para el de Guadalajara), lo que implica el pago ineludible de derechos y servicios como electricidad y diésel. Como ejemplo, cabe citar que en el estanque de los cocodrilos el agua tiene calefacción.

“Si el gobierno te pide que cierres un local, tú vas lo cierras, apagas la luz, apagas el aire acondicionado, sacas a la gente, pones un candado y te vas; en el tema de acuarios no puedes decirle ‘no te doy de comer hoy’ a los tiburones o apago las bombas porque sin las bombas no hay oxígeno y sin oxígeno se mueren todos los peces”, asegura Rodrigo Álvarez en entrevist

A los costos por electricidad, se suma la permanente alimentación de los más de 38 mil ejemplares de 300 especies que hay en ambos acuarios. Se estima que garantizar el bienestar (alimentación y condicionamiento), de tan sólo un tiburón al mes tiene un costo de hasta nueve mil pesos. El reto adquiere mayores dimensiones si se toma en cuenta que en los dos centros hay 25 tiburones.

Plan de acción frente a la coyuntura

Ante dicho escenario, autoridades del acuario determinaron actuar: La estrategia financiera para enfrentar la coyuntura incluyó inyección de capitales de los inversionistas y contratación de créditos para sortear la caída total de los ingresos que se proyectó para un lapso de cinco meses.

La estrategia permitió que ambos centros de investigación y esparcimiento sobrevivieran durante el confinamiento, sin embargo, lo cierto es que el reinicio de actividades ha sido muy complejo: Al inicio, el flujo de visitantes no cubría ni siquiera el 25 por ciento de aforo permitido por las autoridades.

Ante ello, investigadores, trabajadores y directivos que laboran en ambos acuarios apelan “al corazón” de los mexicanos para apoyar con su visita a dichos centros de investigación, preservación y entretenimiento, para lo cual se han implementado las mayores medidas de seguridad sanitaria para ofrecer al público plena confianza durante su recorrido en las instalaciones y con ello ayudar a los acuarios a superar la crisis.

“La invitación es que vengan a visitarnos; que vengan a darse cuenta del gran trabajo de conservación, investigación y educación que realizamos; hoy México cuenta con acuarios de clase mundial y que en estos momentos necesitamos del apoyo de todos los mexicanos, para que empresas y ciudadanos podamos salir adelante; si esto sigue, muchas instituciones están en riesgo de desaparecer”, advirtió.

Rodrigo Álvarez dejó en claro que el apoyo a los Acuarios Michin no se limita a un tema de mantener un espacio de entretenimiento, pues se trata de centros de investigación, preservación y educación, y muestra de ello son las acciones que se han logrado en cuidado y reproducción de la nutria de agua de río mexicana y el ajolote, especies endémicas de México y que se encuentran en peligro de extinción.

Un ejemplo del trabajo que realizan dichos centros de diversión y preservación es que apenas en febrero pasado, por segunda ocasión se logró el nacimiento de crías de nutria neotropical en el Acuario Michin Guadalajara, evento que abre la esperanza para recuperar poblaciones naturales en México,

Cabe mencionar que esta especie, sensiblemente amenazada, nunca había logrado tener el registro de su reproducción en el país bajo cuidado humano, pero gracias al esfuerzo de especialistas del acuario se logró dicho cometido.

El Acuario Michin Puebla, con 12 mil metros cuadrados de superficie, abrió sus puertas en diciembre del año pasado y actualmente recibe visitantes en un horario de lunes a domingo de 11 a 21 horas. En tanto, Michin Guadalajara, con 10 mil metros cuadrados e inaugurado en marzo de 2017, también abre todos los días pero en un horario de 11 a 19 horas.