Los charales, opción económica y muy nutritiva para toda ocasión

Por Ana Hernández

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Los charales son pescados de agua dulce que no alcanzan ni los 10 centímetros de longitud, pero se han constituido en unas de las opciones de alimentación entre los mexicanos, ya sea como botana o como parte del menú del día.

Cuando están frescos se disfrutan en sopas, tostadas y tacos. Fuera de su lugar de origen, se comen secos como botana, con sal y limón, también son buenos en tacos, en guisados caldosos y sopas.

Los podemos encontrar en agua dulce, en Zirahuén y Pátzcuaro en Michoacán, además de Chapala, Jalisco.

En el caso de Pátzcuaro, la pesca del charal es artesanal, se tiende el chinchorro (red artesanal) un día antes de la pesca, y un poco antes de que salga el sol hacen la recolecta arriba de una canoa. al llegar a la orilla del río, los pescadores entregan las cubetas de charales a las mujeres para que los destripen y los pongan a secar a cielo abierto sobre petates, un proceso que tarda de dos a tres días.

Para la cocinera Rosalba Morales, oriunda de San Jerónimo Purenchécuaro, comunidad de Quiroga, estos pescaditos plateados son parte importante en su cocina. Ella los prepara tostaditos, a manera de tacos con tortillas recién hechas y salsa molcajeteada, en sopas y como parte de una salsa.

«Para la sopa se necesitan charales bien limpios. En una cazuela con agua, se pone el ajo, la cebolla, el xoconosotle, el jitomate y tomate verde, todo en rodajas y un chile perón. Cuando empiece el hervor se cuentan 10 minutos y se le agrega el cilantro y los charales. Se deja hervir otros 10 minutos a fuego bajo. El chile se muele aparte con un poco de este mismo caldo, se rectifica el sazón con sal al gusto y se acompaña de tortillas y limón o lima agria», explica Rosalba.

Alto nivel nutritivo  

Son ricos en calcio, potasio, fósforo, sodio, hierro, magnesio, yodo, niacina y vitaminas C, E, B y A, y necesarias en el desarrollo del sistema nervioso, además contiene proteínas de alto valor biológico, pocas grasas, nada de hidratos de carbono y una gran cantidad de aceites omega 3.

El charal ayuda a reducir los niveles de colesterol y las enfermedades cardíacas, también, por su alto contenido de calcio, ayuda a prevenir la osteoporosis y la anemia.

Por su bajo contenido en grasa es una opción recomendable para las personas que quieren bajar de peso; pues según el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), una porción de 30 gramos de charales contienen cerca de 40 calorías.

Existen varias formas de comer charales, secos o frescos, en tacos o como botana, pero lo seguro es que este alimento es uno de las más nutritivos. 100 gramos de charales secos contienen 327 calorías.