La cintilla: Ejemplo de que pescado no es sinónimo de gasto oneroso

  • En 2020 se reportó una producción de 522 toneladas, lo que implicó un valor de 9.54 mdp

Por Ana Hernández

redaccion@oceanroo.mx

Comer pescado no es sinónimo de gasto excesivo. El extenso litoral que tiene México (de los pocos países en el mundo con acceso a dos grandes océanos: El Pacífico y el Atlántico), permite contar con una basta oferta de especies marítimas, eso sin contar con la producción interior en lagunas y sistemas de acuacultura.

De esta manera, en el mercado mexicano se pueden encontrar diversas especies de mariscos y pescados, como el caso de la cintilla, un pez de agua salada, de cuerpo alargado y comprimido, sin escamas, con cola terminada en punta y sin aleta caudal, con una distribución en todo el Atlántico, que puede ir desde Estados Unidos hasta Argentina, de acuerdo con información de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER).

Conoce a la cintilla:

  • A la cintilla también se le conoce como pez sable del Atlántico.
  • Es una especie valiosa y de gran relevancia comercial en el mercado nacional, principalmente para las comunidades pesqueras de los estados del Golfo de México.
  • Se pesca prácticamente todo el año, la encontramos en el mercado en fresco, entero, congelado, ahumado y desmenuzado.
  • Su carne es firme y de sabor suave.
  • Se puede preparar en caldo, asado, a la plancha, en quesadillas o rebozado.

¿Y cómo se puede preparar?

Para disfrutar esta nutritiva y económica opción, la SADER ofrece eta opción para prepararlo:

De esta manera, para preservar la salud de las personas, resulta oportuno consumir pescados y mariscos y sobre todo de aquellos que provienen de los mares y acuacultura mexicana