Viven pescadores ribereños en pobreza

Los pescadores ribereños viven en su mayor parte por debajo de la línea de pobreza, carecen de seguridad social y sus ingresos no alcanzan el mínimo para adquirir la canasta básica.

De acuerdo con el estudio «Impacto Social de la Pesca Ribereña en México», publicado por la organización Enviromental Defense Fund de México (EDF), los ingresos semanales de los pescadores ribereños, asciende en promedio a mil 432 pesos.

Los trabajadores que viven de los recursos de aguas costeras, ríos, lagos y acuacultura, habitan asentamientos irregulares o barrios pobres donde faltan servicios mínimos como agua corriente, drenaje y electricidad. Tampoco cuentan con escuelas, clínicas u hospitales.

A pesar de su importancia en la economía nacional el futuro de este sector es incierto. La contribución económica de los pescadores ribereños es de casi la cuarta parte de la producción pesquera nacional y emplea a unas 300 mil personas en todo el país.

Las causas de esta situación se derivan de una reducción del volumen de captura en la última década pero también de distorsiones en el mercado de pescados y mariscos, ya que los intermediarios son los que fijan los precios de los productores, señala el informe.

La pesca ribereña aporta una producción de 800 mil toneladas de productos. El estudio señala que «si los pescadores tuvieran una mayor participación en la cadena de comercialización» mejorarían sus ingresos.

Los pescadores ribereños están en situación todavía peor de la circunstancia crítica que afecta al sector en general.

La falta de una política pública fundamentada en la evaluación del impacto social y económico de la pesca ribereña, ha propiciado que los derechos sociales y económicos de los pescadores no se conozcan, no estén garantizados ni materializados.

La FAO-ONU reconoce que la pesca ribereña puede ser un factor de cambio en numerosas comunidades costeras y desempeñar un papel clave en el combate a la pobreza, la seguridad alimentaria de las naciones, la nutrición de millones de personas y el aprovechamiento sustentable de los recursos pesqueros, pero es necesario implementar reformas estructurales de fondo para alcanzar estos objetivos. De otra forma, es prácticamente imposible poner estos mecanismos de desarrollo sostenible en acción.

El estudio señala que históricamente los programas de apoyo al sector pesquero se enfocan más en la entrega de subsidios para reducir los costos de producción que «en impulsar el desarrollo competitivo».

Los pescadores ribereños suelen realizar labores en condiciones inadecuadas a pesar de que inician en algunos casos su jornada en horas de madrugada.

La mayoría de las veces emplean equipo de buceo en condiciones inadecuadas para la captura de algunas de las especies y pagan facturas altas en combustible para sus lanchas de motor.

Para empeorar las cosas, algunos ríos y lagos han disminuido sus caudales e incluso se han llegado a secar por temporadas dejando en situación desesperada a pescadores que vivían de la pesca en sus aguas, debido al cambio climático global.